domingo, 28 de noviembre de 2010

Guerra Polaco-Soviética


La Guerra Polaco-Soviética fue un conflicto armado que enfrentó a la Rusia Soviética y la Segunda República Polaca desde febrero de 1919 hasta marzo de 1921

La guerra fue el resultado de las tentativas expansionistas por parte de ambos bandos: Polonia pretendía recuperar los territorios perdidos a finales del siglo XVIII, y los soviéticos, aquéllos que habían pertenecido al Imperio ruso antes de la Primera Guerra Mundial. Las fronteras entre Polonia y la Rusia soviética no habían sido definidas en el Tratado de Versalles, y posteriormente se tornaron más caóticas tras la retirada de las Potencias Centrales en el frente oriental, la Revolución rusa de 1917, la Guerra Civil Rusa, la desintegración del Imperio ruso, el Imperio alemán y el Imperio austrohúngaro, y las ambiciones de Ucrania y de Bielorrusia para establecer su independencia.

El líder polaco, Józef Piłsudski, creyó conveniente ampliar las fronteras de Polonia hacia el este, a la vez que consideraba factible crear una Federación Polaca (Międzymorze[1] ) que englobase el resto de los Estados de la Europa centro-oriental, como un baluarte contra la aparición potencial del imperialismo alemán y soviético. Por su parte, Lenin vio a Polonia como el puente que el Ejército Rojo tendría que cruzar para ayudar a otros movimientos comunistas europeos.


Hacia 1919, las fuerzas polacas controlaban la mayor parte de Ucrania occidental, ganando el conflicto con la república nacional ucraniana del oeste que intentó crear un Estado ucraniano en los territorios que reclamaban tanto polacos como ucranianos. Mientras tanto, los soviéticos comenzaban a ganar la guerra civil rusa y avanzaban hacia el oeste, hacia los territorios disputados, y para finales de 1919 se había formado un claro frente bélico. Los enfrentamientos fronterizos desembocaron entonces en una guerra abierta tras el avance hacia el este de Ucrania de Piłsudski (abril de 1920), el cual fue detenido por un contraataque del Ejército Rojo, inicialmente exitoso. La operación soviética empujó a los polacos de regreso hacia el oeste, hacia la capital polaca, Varsovia. Mientras tanto, Occidente temía que las tropas soviéticas llegaran a las fronteras alemanas, y se incrementó el interés de las Potencias Occidentales en la guerra. A mediados del verano, la caída de Varsovia parecía cercana, pero a mediados de agosto la situación cambió de nuevo cuando las fuerzas polacas alcanzaron una inesperada y decisiva victoria en la batalla de Varsovia. Ante el temor de un avance polaco hacia el este, los soviéticos pidieron la paz y la guerra terminó con un alto el fuego en octubre de 1920. Un tratado de paz, el Tratado de Riga, fue firmado el 18 de marzo de 1921, repartiendo los territorios en disputa entre Polonia y la Rusia Soviética. Así, esta guerra de 1919-1920 delimitó la frontera polaco-soviética para el período de entreguerras.


Nombres y fechas de la guerra

La guerra es conocida con varios nombres. "Guerra Polaco-Soviética" es posiblemente el más común, pero puede ser confuso, ya que "Soviética" lleva a pensar en la Unión Soviética, que (por contraste con "Rusia Soviética") no fue fundada oficialmente hasta 1922. Nombres alternativos son "Guerra Ruso-Polaca (o Guerra Polaco-Rusa) de 1919 a 1921 "(para distinguirla de anteriores guerras polaco-rusas) y "Guerra Polaco-Bolchevique ". Esta segunda denominación (o simplemente "Guerra Bolchevique" (en polaco: Wojna bolszewicka) es más común en las fuentes polacas. En algunas fuentes polacas también viene como la "Guerra de 1920" (en polaco: Wojna 1920 roku ) mientras que los historiadores soviéticos a menudo se refieren a ella como la "Guerra contra la Polonia Blanca" o la consideran parte de la Intervención Aliada en la Guerra Civil Rusa o de la Guerra Civil Rusa en sí misma.

Una segunda controversia se centra en la fecha de comienzo de la guerra. Por ejemplo, la Enciclopedia Británica considera la intrusión polaca en Ucrania de 1920 como el punto de comienzo de la guerra, mientras que la enciclopedia polaca Internetowa encyklopedia PWN y algunos historiadores - como Norman Davies dan el año 1919 como el año de comienzo. Finalmente, se suelen dar como fechas de finalización indistintamente 1920 o 1921; esta confusión viene del hecho de que mientras el alto el fuego entró en vigor en otoño de 1920, el Tratado de Riga, que ponía fin de forma oficial a la guerra, fue firmado meses después, en 1921.

Si bien los sucesos de 1919 pueden ser descritos como un conflicto fronterizo, y sólo a principios de 1920 ambos lados se dieron cuenta de que de hecho estaban en una guerra total, las escaramuzas que tuvieron lugar en 1919 están íntimamente relacionadas con la guerra que empezó al año siguiente. Finalmente los sucesos de 1920 fueron sólo una consecuencia lógica, aunque no buscada, del preludio de 1919.

Causas del Conflicto

En 1919, con el final de la Primera guerra mundial, el mapa de la mayor parte del mundo, y en particular el de Europa Central y Occidental, había cambiado drásticamente la derrota de Alemania frustró sus proyectos para la creación de un gobierno títere en los Estados orientales de Europa (Mitteleuropa ), y como Rusia estaba en plena guerra civil, muchas naciones de aquella región vieron una oportunidad única para obtener la independencia que no podían desperdiciar.

Al mismo tiempo, los soviéticos vieron estos territorios como provincias rusas rebeldes, vitales para la seguridad rusa, pero fueron incapaces de reaccionar rápidamente, puesto que aún seguía presente el agotamiento producido por la Primera Guerra Mundial, la revolución y la guerra civil.


Mientras tanto, con el éxito de la sublevación de Polonia iniciada en 1918, Polonia había restablecido su Estado por primera vez desde la partición de 1795, que causó los 123 años en los que Polonia fue gobernada por sus tres vecinos imperiales. El país resurgió bajo el nombre de Segunda República de Polonia y procedió a recuperar y restablecer las fronteras que poseía en el pasado.

Sin embargo, Polonia no estaba sola en sus oportunidades y apuros, ya que prácticamente todos los países vecinos que habían obtenido recientemente su independencia comenzaron luchas sobre sus fronteras: Rumania luchó contra Hungría en Transilvania, Yugoslavia con Italia en Rijeka, Polonia con Checoslovaquia en Cieszyn/Těšín, con Alemania en Poznań y con Ucrania en Galicia central. Los ucranianos, bielorrusos, lituanos, estonianos y letones lucharon entre sí y contra los rusos, que estaban divididos a causa de la guerra civil. La influencia del comunismo también se agregó a esta mezcla, dando por resultado revoluciones de los comunistas en Múnich, Berlín, Budapest y Prešov. Winston Churchill comentó respecto a esta situación:
La guerra de gigantes ha terminado, la guerra de los enanos comienza

Churchill estaba en lo correcto si tenemos en cuenta que todos los demás conflictos, con la única excepción de la guerra polaco-soviética, serían conflictos de breve duración e insignificantes en la mayoría de los casos.

La guerra polaco-soviética, como la mayoría de otros conflictos en la Europa Oriental de aquel tiempo, fue más un accidente que un conflicto planificado. Durante el caos que prevaleció en los primeros meses de 1919, era improbable que algún comunista o algún ciudadano de la Segunda República de Polonia hubiese planificado una guerra de tal importancia. Polonia fue un importante frente en la Primera Guerra Mundial, ya que en sus territorios se libraron varias batallas.

Motivos de Piłsudski



La política polaca estaba bajo la fuerte influencia del estadista Józef Piłsudski, quien preveía formar una federación (la "Federación de Międzymorze"), una confederación que abarcaba Polonia, Lituania, Ucrania y otros países de la Europa central y oriental, los cuales venían emergiendo alejados de los imperios de la Primera guerra mundial. La nueva unión habría tenido fronteras similares a las de la República de las Dos Naciones siglo XV-XVII y debía ser un contrapeso que contuviera las intenciones imperialistas de Rusia o Alemania. Con este fin, las fuerzas polacas aseguraron los extensos territorios en el este. No obstante, al plan de la federación de Piłsudski ee opuso otro influyente político polaco, Roman Dmowski, que favoreció la idea de crear un "Estado Polaco" más grande.

Debido a la negativa de los rusos a reconocer la independencia de Polonia, las fuerzas polacas bajo las órdenes de Piłsudski retrasaron o pararon sus propias ofensivas varias veces, aliviando la presión de las fuerzas rusas y contribuyendo así a la derrota del Ejército Blanco Ruso.

Motivos de Lenin



A finales de 1919 el líder del nuevo gobierno comunista de Rusia, Vladimir Lenin, inspirado por las victorias de la guerra civil del Ejército Rojo sobre las fuerzas Blancas rusas anticomunistas y sus aliados occidentales, comenzó a ver futuro en la Revolución. Los comunistas actuaron bajo la convicción de que los procesos históricos pronto conducirían a la dictadura del proletariado en todas las naciones, y que esto traería el final de los Estados nacionales, llevando a la instauración de una comunidad comunista mundial. Lenin se sentía cada vez más confiado en que la revolución sobreviviría y pronto barrería triunfante Europa y el resto del mundo. El motivo principal para la guerra con Polonia subyace en el intento de los comunistas de enlazar su revolución en Rusia con una revolución prevista en Alemania. Además vio a Polonia como el puente que el Ejército Rojo tendría que cruzar para unir las dos revoluciones y ayudar a otros movimientos comunistas en la Europa Occidental. Este curso era explícito en la ideología comunista, y era necesario si los soviéticos intentaban llevar a Rusia a la línea del marxismo. Esto no ocurrió sino hasta los éxitos soviéticos a mediados de 1920, momento en que esta idea se hizo dominante en la política comunista.

Alemania entre los años 1918 y 1920 hervía con el descontento social y el caos político. En los dieciocho meses desde la abdicación del Káiser, se había vivido una revolución comunista, dos repúblicas soviéticas locales (por ejemplo, la República Soviética de Baviera), tres golpes de Estado reaccionarios, al menos cuatro huelgas generales y cinco cancilleres. En julio de 1920 la Constitución de Weimar (constitución del Estado Alemán) había estado vigente durante sólo doce meses, y la humillante Paz de Versalles por sólo seis. El gobierno central fue acosado por el separatismo, por la vigilancia cercana de los poderes de los Aliados y por los constantes combates en las calles entre la Liga Espartaquista y el Partido Comunista de Alemania. El avance desde el oeste del Ejército Rojo amenazó con anular el Tratado de Versalles y así, independientemente de otras consecuencias, liberar a Alemania de las humillantes condiciones puestas en ella. Muchos alemanes pensaron que otra revolución sería el preludio necesario para escapar del apretón de los Aliados.

En abril de 1920 Lenin terminaría de escribir El "izquierdismo", la enfermedad infantil del comunismo, que significó dirigir la Revolución durante los pocos meses restantes antes de sus etapas finales, y era cada vez menos probable oponerse a una guerra más grave con Polonia. Según una teoría frecuente entre los partidarios de Lenin, la revolución en Rusia fallecería a menos que estuviera unida a las revoluciones en Lituania, Polonia y, la más esencial, Alemania. El debate en Rusia no era, por tanto, si el puente polaco (Polonia) debería ser cruzado, sino cómo y cuándo. Lenin formuló la nueva doctrina de la "revolución del exterior". La ofensiva soviética en Polonia sería una oportunidad "de sondear Europa con las bayonetas del Ejército Rojo". Esta sería la primera penetración de la Unión Soviética en Europa, la primera tentativa de exportar la revolución bolchevique por la fuerza. En un telegrama, Lenin exclamó:

"Debemos dirigir toda nuestra atención a preparar y a consolidar el frente occidental. Un nuevo lema debe ser anunciado: prepararse para la guerra contra Polonia. "

El propósito político del avance del Ejército Rojo no era conquistar Europa directamente. El Ejército Rojo de 1920 podía ser enviado apenas con 36 divisiones para hacer lo que el ejército del Zar de 1914 a 1917 no pudo hacer con 150. Su propósito era provocar el cambio social y la revolución.

 
Jesús Ramirez

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